Estudiantes a cargo: Lina Marcela Rodriguez
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Alejandro Larrahondo Gil
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Luisa Fernando Cano
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Deportista: xxxxxxxx
Edad: 18 años
Dominancia: Diestro
Categoría: Sub21
FISIOLOGIA Y MECANOBIOLOGIA DE MENISCO
Los meniscos son estructuras fibrocartilaginosas que se sitúan dentro de la articulación de la rodilla compuestos en su 74% por agua y los tres cuartas partes de su matriz extracelular esta constituida ´por fibras de colágeno, de tipo I en su 90 %, que se estructuran circunferencialmente en haces por estratos, creando un denso entramado fibrilar. Otros componentes del material extracelular son, además del agua y de las fibras colágenas, los proteoglucanos (1%) y la elastina. Su interacción proporciona la resistencia meniscal a las fuerzas de compresión, tensión y cizalla y le confiere sus características visco elásticas. También es importante tener en cuenta que son a vasculares en sus 2/3 partes internas, y son vasculares en si tercera parte externa.
Cuando existe una lesión meniscal el proceso de curación inicia de inmediato por una alteración del metabolismo y una liberación de materiales que inician la respuesta inflamatoria que se caracteriza por un enrojecimiento, hinchazón, sensibilidad y aumento de temperatura. Al tejido lesionado llegan leucocitos y otras células fagociticas, así como exudado. Esta reacción celular es protectora y tiende a localizar o eliminar las consecuencias de la lesión por medio de la fagocitosis, preparando de este modo el restablecimiento. Esta respuesta de inflamación inicial dura entre 2 y 4 días a partir de la lesión inicial.
Posterior a la fase inflamatoria aparece la fase de reparación fibroblastica que comienza pocas horas después de la lesión y puede durar entre 4 y 6 semanas. Muchos de los signos y síntomas asociados con la respuesta inflamatoria disminuyen. A medida que avanza la cicatrización las quejas de sensibilidad o dolor van desapareciendo gradualmente. Durante esta fase, la carencia de oxigeno estimula el crecimiento de los capilares endoteliales hacia la herida, después de lo cual se empieza a sanar de forma aeróbica. Con el aumento de suministro de oxigeno también se produce un aumento del flujo sanguíneo, que aporta los nutrientes esenciales para la regeneración del tejido. La formación del tejido de granulación se produce con la rotura del coagulo de fibrina, este tejido consta de fibroblastos, colágeno y capilares.
Es importante tener en cuenta la ubicación de la lesión en el menisco pues de esta depende como va a ser el proceso de curación teniendo en cuenta la zona vascular y a vascular.
Alrededor del sexto o séptimo día, los fibroblastos también empiezan a producir fibras de colágeno que son depositados al azar por la cicatriz en formación. Mientras el colágeno sigue proliferando, la fuerza de tensión empieza a aumentar rápidamente en proporción al ritmo de síntesis del colágeno. A medida que aumenta la fuerza de tensión, el número de fibroblastos disminuye para indicar el comienzo de la fase de maduración.
Durante la fase de maduración se produce una reorganización de las fibras de colágeno que constituyen el tejido de cicatrización de acuerdo con las fuerzas de tensión a las que esté sujeta la cicatriz. Con un aumento de la presión y la tensión, las fibras de colágeno se reorganizan en una posición de máxima eficiencia en paralelo a las líneas de tensión. Por lo general, en unas 3 semanas se habrá formado una cicatriz firme, resistente y contraída. Esta fase puede tardar varios años en llegar a su fin.
Teniendo en cuenta lo anterior y las principales funciones de los meniscos que son: aumentar la congruencia articular, absorción de fuerzas compresivas, acompañamiento del movimiento, distribución de líquido sinovial, y propiocepcion. Es importante que el tejido este expuesto a cargas aumentadas progresivamente, en particular durante la fase de remodelación.
La movilización controlada es superior a la inmovilización debido a la formación de la cicatriz, la revascularización, la regeneración y la reorientación de las fibras, y las propiedades de tensión. A medida que el proceso de curación avanza hacia la fase de curación, la actividad controlada dirigida a recuperar la flexibilidad y fuerza habitual debe combinarse con un soporte de protección o un esfuerzo. cuando empieza la fase de remodelación, hay que incorporar ejercicios activos y agresivos de amplitud de movimiento y aumento de fuerza para facilitar la remodelación y reorganización del tejido.
Los meniscos transmiten el 50% de la carga en extensión de la rodilla y el 85% en flexión de 90°, durante el proceso de recuperación después de una meniscoplastia las descargas de peso representan un elemento fundamental desde el primer momento para mejorar la producción de colágeno y la irrigación del tejido, hay que tener en cuenta que este proceso debe ser gradual y de acuerdo a las condiciones del paciente, pues este proceso es un poco más cuidadoso respecto a cuándo se realiza menisectomia, ya que el menisco se suturo y el proceso de cicatrización es un poco más lento.
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